La limpieza automática de las estufas y calderas de biomasa

Publicado por: David Pérez Lázaro En: Información sobre Calderas & Estufas En: jueves, marzo 21, 2019 Comentario: 0 Golpear: 133

La limpieza automática de los calefactores de pellet y hueso revierten en la comodidad del usuario

El funcionamiento de las calderas y estufas de biomasa ha cambiado mucho de unos años hasta aquí. Nada tienen que ver unos calefactores de este tipo de combustible ecológico de, por ejemplo, hace cinco o diez años con los que hay en la actualidad.

Los avances tecnológicos han permitido que las calderas y estufas de pellet y hueso (o las policombustibles) de última generación sean cómodas, eficaces y económicas.

A nadie se le escapa que el usuario cuando busca este tipo de calefacción para la vivienda también quiere confort, calidad y diseño. Ya no solo se conforma con el ahorro económico, también busca calidad de vida.

Con este post intentaremos erradicar por lo tanto viejas creencias que existen en el mercado de la producción térmica sobre el mundo de las calderas y las estufas de biomasa.

Para ello utilizaremos como ejemplo una estufa de aire cuya finalidad es calentar habitaciones o dependencias compactas. Este tipo de estufas son muy comunes en estancias de unos 100 metros cuadrados, pues su potencia de 8, 10 o 12 kilovatios es suficiente para calefactar esos espacios más reducidos. Su funcionamiento es sencillo: cogen aire del local a través de un ventilador, lo calientan y luego lo devuelven al lugar donde se encuentran.

Explicando paso por paso cómo funcionan estas estufas de pellet y hueso seremos conscientes de lo que necesitamos para tener una en casa.

AUTONOMÍA

Existe la creencia errónea de que cuando uno tiene una estufa de aire de pellet y hueso tiene que estar pendiente en todo momento de si tiene suficiente combustible para calentar durante horas.

A día de hoy, estos calefactores son automáticos y programables, por lo que el usuario puede a través del mando a distancia (además de encenderla y apagarla) programar las horas y los niveles de calefacción que quiere en cada momento. 

La estufa además tiene un tornillo sinfín en el cenicero donde se deposita el combustible que va introduciendo pellet conforme es necesario. Por lo tanto no hay que estar pendientes de recargarlas cuando la llama afloja. 

Estas estufas de pequeñas dimensiones (no confundir con las calderas que pueden calentar toda una casa) tienen una autonomía de hasta 48 horas sin volver a alimentarse de pellet o hueso certificado, por lo que la comodidad es evidente.

POTENCIA

Muchos clientes nos preguntan cuánta potencia necesitan en una estufa para calentar una habitación, y en función de la respuesta optar por una u otra. 

Normalmente con 6 kilovatios de potencia se calienta una dependencia diáfana de unos 100 metros cuadrados, así que el abanico para adquirir estufas de pellet y hueso es amplio. Esto es gracias, entre otros factores, a que el pellet es un combustible que genera un poder calorífico superior al 90 por ciento, lo que le convierte en un comburente muy eficaz.

ELECTRICIDAD

En NATURFER tenemos dos tipos de estufas de aire: las que necesitan electricidad para alimentarse y generar calor, y las sin enchufe, ideales para colocar en cualquier sitio de la vivienda.

Las que necesitan energía eléctrica para arrancar y generar calor, suelen consumir entre los 100 y los 150 vatios, un consumo responsable si tenemos en cuenta otro tipo de calefactores.

LIMPIEZA

Normalmente las estufas de pellet y hueso ya disponen de un quemador que gira ciento ochenta grados cada 6 horas para evitar así la limpieza por parte del usuario. 

Nuestra estufa modelo NATURE de 8, 10 y 12 KW dispone de un mecanismo de limpieza automática del brasero, además de programador diario y 6 niveles de modulación de calefacción.

En esta estufa de biomasa que posee limpieza automática, las cenizas producidas por el pellet o el hueso de aceituna son retiradas de forma directa desde el cenicero al cajón de ceniza, para comodidad del usuario.

Además, los tabuladores del calefactor (es decir, donde se intercambia el calor) se limpian de manera automática mediante un aumento de presión de la estufa cada cierto tiempo.

Lo único que ha de hacer el usuario en este proceso es recoger los restos del cajón de ceniza cuando este esté cargado. Se da la circunstancia además de que las cenizas recogidas pueden ser recicladas y reutilizadas ya que su origen es vegetal.

Una posibilidad es utilizarlas como abono y fertilizante de la tierra en las plantas domésticas, volviendo de nuevo a su origen.

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